Administración por resultados APR

Principios de Administración

Los principios de Administración que se enumeran aquí son los sustentados por Fayol, quien considera los mismos necesarios “para el gobierno de empresas e instituciones, sean industriales, militares o de cualquier índole”. Sus principios, sus reglas y sus procedimientos deben, pues “responder tanto a las necesidades de ejército como a las necesidades de la industria”. Estos principios son 14, los cuales tuvo la oportunidad de aplicar durante el desempeño de diferentes cargos, los cuales le dieron la oportunidad de estudiar a profundidad la alta jerarquía, donde basó su estudio principalmente. Estos son:

1- La división del trabajo

2- La autoridad

3- La unidad de mando

4- La disciplina

5- La unidad de dirección

6- La subordinación de los intereses particulares al interés general

7- La renumeración

8- La centralización

9- La jerarquía

10- El orden

11- La equidad

12- La estabilidad del personal

13- La iniciativa

14- La unión del personal.

1- División del Trabajo.

La división del trabajo tiene por finalidad producir más y mejor con el mismo esfuerzo. El obrero que fabrica todos los días la misma pieza, y el jefe que trata constantemente los mismos negocios, adquieren una habilidad, una seguridad y una precisión que aumentan su rendimiento. cada cambio de tarea implica un esfuerzo de adaptación que dsminuye la producción.

2- Autoridad – Responsabilidad.

La autoridad consiste en el derecho de mandar y el poder de hacer obedecer. No se concibe la autoridad sin la responsabilidad, es decir, sin una sanción – recompensa o penalidad que acompaña al ejercio del poder. La responsabilidad es un corolario de la autoridad, su consecuencia natural, su contrapeso indispensables. En cualquier lugar que se ejerza autoridad nace una responsabilidad. La sanción de los actos que contravengan a la autoridad forma parte de las condiciones esenciales de una buena administración. En la práctica, dicha sanción es generalmente dificil de aplicar, sobre todo en las grandes empresas; es necesario establecer primero el grado de responsabilidad y después la cuantía de la sanción.

Un buen jefe debe tener y expandir a su alrededor el coraje de las responsabilidades. La mejor garantía contra los abusos de autoridad y las debilidades de un jefe es el valor personal y principalmente un alto valor moral.

3- Unidad de Mando

Para la ejecución de un acto cualquiera, un agente sólo debe recibir órdones de un jefe. Esa es la regla de “la unidad mando:, que es de una necesidad general y permanente y cuya influyencia sobre la marcha de los negocios es por lo menos igual, a nuestro criterio, a la de cualquier otro principio; si es violada, la autoridad se resiente, la disciplina se compromete, el orden se pertuna, la estabilidad se alerta.

Desde el momente en que dos jefes ejercen su autoridad sobre el mismo hombre o sobre el mismo servicio, se deja sentir malestar; si la causa persiste, aumenta la fusión. La dualidad de mando es extremadamente frecuente; ejerce sus estragos en todas las empresa, grandes o pequeñas, en la familia y en el Estado.

En todas las asociaciones humanas, en la industria, en el comercio, en el ejército, en la familia, en el Estado, la dualidad de mande es una fuente perpetua de conflictos, a veces muy graves, que reclaman particularmente la atención de los jefes de todas las categorías.

4- Disciplina.

La disciplina consiste esencialmente en la obedecencia, la asiduidad. la actividad, la presencia y los signos exteriores de respeto realizados conforme a las convenciones establecidas entre la empresa y sus gerentes.

Cuando se manifieste una falla en la disciplina o cuando el entendimiento o la armonía entre los jefes y los subordinados deja que desear, no hay que limitarse a echar negligentemente la responsabilidad de esta situación sobre el mal estado del personal; ordinariamente el mal es una consecuencia de la incapacidad de los jefes.

En síntesis, la disciplina es el respeto de los convenios que tienen por objeto la obedecencia, la asiduidad, la actividad y los signos exteriores del respeto. Ella se impone a los más altos jefes como a los agentes más modestos.

Los medios más eficaces para establecer y mantener la disciplina son:

  • Buenos jefes en todos los niveles jerárquicos;
  • Convenios tan claros y euitativos como sea posibles;
  • Sanciones penales juiciosamente aplicadas.

5- Unidad de Dirección.

Un solo jefe y un solo programa para un conjunto de operaciones que tienden al mismo fin. Es esta la condición necesaria de la unidad de acción, de la coordinación de fuerzas y de la convergencia de esfuerzos.

Un cuerpo de dos cabezas es, en el mundo social como en el mundo animal, un monstruo. No vale la pena que viva. La unidad de dirección se crea mediante una buena constitución del cuerpo social; de la unidad de mando depende del funcionamiento del personal.

La unidad de mando no puede existir sin la unidad de dirección, pero no se deriva de ésta.

Subordinación del Interés Particular al Interés General.

El interés de un empleado, o de un grupo de empleados, no debe prevalecer contra el interés de la empresa; de la misma manera que el interés de la familia debe primar ante el de uno de sus miembros y que el interés del Estado debe prevalecer al de un cuidadano o de un grupo de ciudadanos.

Pero la ignorancia, la ambición, el egoísmo, la pereza, las debilidades y todas las pasiones humanas tienden a hacer perder de vista el interés general en provecho del interés particular.

Los medios para realizar la conciliación son:

  • La firmeza y el buen ejemplo de los jefes;
  • Convenios tan equitativos como sean posibles;
  • Una atenta vigilencia.

6- Renumeración del Personal.

La renumeración del personal constituye el precio del servicio prestado. Debe ser equitativa y, en todo lo que sea posible, dar satisfacción a la vez al personal y a la empresa, al empleador y al empleado.

El modo de retribución del personal puede tener una influencia considerable sobre la marcha de los negocios, su elección es, por consiguiente, un problema importante. Es también un problema arduo que recibe, en la práctica, soluciones muy diversas, de las cuales ninguna ha parecido hasta el presente absolutamente satisfactoria.

Mediante el modo de retribución se busca generalmente lo siguiente:

  • Que asegure una renumeración equitativa.
  • Que estimule el celo, recompensando el esfuerzo útil
  • Que no puede conducir a excesos de renumeración, rebasando límites razonables.

LEER TAMBIEN: Los modos de retribución usados para los obreros, para los jefes medianos y para los altos jefes.

0 comentarios sobre “Principios de Administración”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *